Rafael Martínez Portero

 

Cehegín, la cuna del pasado y del futuro

Ya ha pasado la Navidad y otro año encima, hemos vivido la Navidad otro año más y que sean muchos las que veamos desde la tierra.

Ya estamos en el mes de enero y por la puerta asoman la fiestas de San Sebastián, patrón del casco antiguo de Cehegín, ya suena el sonido del viento y la olor a leña quemada que como cada año se funde en la Plaza del Castillo ante el frió del invierno.

Empedraos, arroces con conejo y las migas, son el testigo del homenaje que se realiza en honor a San Sebastián, un fin de semana de gastronomía razonable en el casco antiguo de Cehegín.

Y casi a vísperas del carnaval ceheginero donde más de uno se oculta con su propia mascara, las tortas fritas ya huelen en las casa y el chocolate caliente, es Martes de Carnaval, la noche del mascarón, pero no podemos recogernos muy tarde que mañana tenemos que ir a misa para que nos echen la ceniza o el cenizo del cura; ya estamos en pascua, durante 40 dias y 40 noches tenemos que hacer cuaresma y no comer carne durante los miércoles y viernes hasta que pase la Semana Santa, que subiremos al Mesoncico a ver como bailan a los santos los costaleros de las distintas cofradías de la Semana Santa ceheginera.

El Domingo de Pascua nos iremos al monte a comernos el arroz con conejo e hincharnos a beber como si de una guerra viniese a Cehegín, por que Cehegín es la cuna de todo un tragón.

A la llegada de mayo en las puertas de San Isidro labrador nos iremos vistiendo de huertanos para el día de San Isidro donde escucharemos misa en el parque de Dº Gines Ibáñez más conocido como el Gines el Ciego.

Saldremos en el desfile de San Isidro e iremos al concierto que nos traiga nuestro concejal.

Así llegaremos a la recogida del albaricoque, durante unos quinces días iremos con el perigallo cargado y no meterle mano a lo verde, más vale quebrar una rama o caerse, según decía en su disco Los Autobluses ganadores del Murcia Joven 1995, así llegamos a los meses de veranos con las actividades que nos brinda el Ayuntamiento de Cehegín.

En septiembre ya son las fiestas de nuestro pueblo, las patronales de nuestra patrona de Cehegín.

Durante una semana inmensa de actividades nos iremos a ver las barracas y a tomarnos algunos cubalibres.

Y así llegaremos al día de todos los santos, como dice mi amigo Antonio todos somos salmones y de los buenos de noruega.

La llegada de diciembre nos trae la Navidad de nuevo y las campanadas del año y así muchos años venideros en Cehegín no somos inmortales, pero si cehegineros del alma.

 

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