Rafael Martínez Portero

 

El corazón es el que manda en el mundo de los enamorados

El corazón es el que manda en el mundo de los enamorados, siempre digo que sin el amor no habrá mundo sin paz, un mundo de enamorados donde la magia del beso es tal que hace fuerte al más débil.

La nostalgia es tan caliente como un fuego de una chimenea, que con sus llamas nos alumbra a la locura perversa de la inocencia perdida de la pareja.

Siempre he soñado que la amistad es muy traicionera en la vida. El que piensas que es tu amigo te da la puñalada por detrás y el que piensas que no lo es, es el que te abre el cielo y sus brazos para acogerte como un niño pequeño.

Así es la vida, vida de vinos y rosas así son las cosas.

De pequeño me preguntaba yo mismo que cómo sería un mundo si los difuntos volvieran entre nosotros; nuestros antepasados entre nosotros, sería de tranquilidad y sosiego.

Muy cercano a la realidad de un niño inocente con sus sueños de aventurero poseído por la imaginación de la aventura.

Solo la realidad nos hace sentir algo más fuerte y más cuando algo sale mal y cuando también sale bien, ahí se demuestra la negatividad y lo positivo, uno mismo se le pega según su pensamiento.

El corazón el que dicta, el que manda en cada momento en los sentimientos de la persona, la fragilidad o en lo fuerte siempre será el corazón el símbolo de la locura en el amor entre dos personas que se quieren.

Dedicada a mi novia María

 

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